El territorio del departamento de Pando estuvo habitado originalmente por diversos pueblos indígenas amazónicos de las familias lingüísticas tacana y arawak, pero su historia colonial y republicana estuvo profundamente ligada al auge de la explotación del caucho y la siringa a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Esta intensa actividad económica atrajo a numerosos colonos de distintas regiones de Bolivia y del extranjero, lo cual generó disputas territoriales con el vecino país de Brasil por el control de los bosques gomeros y desencadenó la denominada guerra del Acre entre los años 1899 y 1903. Tras la pérdida de una gran extensión de tierras en el conflicto mediante la firma del tratado de Petrópolis, el gobierno boliviano se vio en la necesidad de asegurar, poblar y consolidar su soberanía en el extremo norte del país mediante una nueva división político-administrativa. De esta manera, el departamento de Pando fue creado oficialmente el 24 de septiembre de 1938 por medio de un decreto supremo promulgado durante el mandato presidencial del teniente coronel Germán Busch Becerra, estableciendo sus límites definitivos y promoviendo la fundación de centros urbanos estratégicos en la frontera.
La creación histórica del escudo actual del departamento de Pando se consolidó de manera paralela a la organización institucional de la región tras su fundación oficial el 24 de septiembre de 1938, bajo el mandato del presidente Germán Busch Becerra. En el plano de la normativa, este símbolo heráldico fue diseñado e implementado legalmente para dotar de una identidad cívica y gubernamental definida al territorio más joven de Bolivia. A lo largo del siglo XX y principios del siglo XXI, el gobierno autónomo departamental de Pando y las distintas administraciones municipales han ratificado su uso obligatorio a través de diversos decretos y reglamentos institucionales, regulando su inserción exclusiva en los membretes de la correspondencia oficial, los sellos de las 5 provincias y las fachadas de los edificios públicos del Estado.
En lo que respecta a sus características morfológicas y técnicas, el emblema presenta un contorno ovalado o de escudo tradicional dividido en su interior en 3 cuarteles principales con detalles simétricos. El cuartel central o cuerpo del blasón exhibe 2 pabellones que muestran de un lado un árbol de castaña con el fondo de la densa selva, y del otro lado un conjunto de árboles de siringa o caucho. En la parte superior externa de la pieza, se localizan 5 estrellas dispuestas de forma lineal y un sol naciente que corona toda la estructura heráldica. Los flancos laterales inferiores están enmarcados y decorados de forma continua por 2 ramas enlazadas, una de caña de azúcar y otra de planta de café, las cuales se cruzan en la base sobre una cinta de color rojo que lleva grabadas en letras mayúsculas las palabras Trabajo, Industria y Progreso.
El profundo simbolismo del escudo de armas de Pando sintetiza el espíritu de soberanía boliviana y la inmensa riqueza biológica de la llanura amazónica. Las 5 estrellas de la parte superior simbolizan directamente a cada una de las 5 provincias que configuran el departamento: Tahuamanu, Abuná, Manuripi, Madre de Dios y Federico Román. El sol naciente representa el nacimiento de una nueva era de luz y esperanza para el norte del país, mientras que los árboles de castaña y siringa inmortalizan las grandes épocas del auge extractivo que poblaron y sostuvieron económicamente a la región. Por último, las ramas de café y caña junto a la consigna de la cinta roja representan el compromiso inquebrantable de la población local con el desarrollo industrial, la fertilidad de sus suelos y el progreso pacífico de la nación.
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