El Condado de Zala debe su toponimia al río Zala, vocablo derivado de raíces antiguas que hacen referencia a las corrientes de agua de la cuenca hidrográfica local. Esta jurisdicción se ubica en el sudoeste de Hungría, posee una superficie total de 3.784 km² y alberga una población de 268.000 habitantes distribuidos en diversas localidades, entre las que destacan Zalaegerszeg, Nagykanizsa, Keszthely, Lenti, Zalaszentgrót y Hévíz como las más importantes. La geografía se caracteriza por el relieve ondulado de las colinas de Zala, alcanzando altitudes de hasta 329 m s. n. m., y por la presencia del lago Hévíz, el cuerpo de agua termal de origen medicinal más grande del mundo. El territorio pertenece a la ecorregión de los bosques mixtos de Europa central, resguardando su flora y fauna nativas dentro del Parque Nacional del Alto Balaton bajo un clima templado continental con influencia atlántica. La economía regional se sustenta en la industria maderera, la agricultura y el turismo de salud, atrayendo a numerosos visitantes gracias al patrimonio histórico del palacio de Festetics y a las celebraciones culturales del festival del vino de Keszthely, donde se destaca la gastronomía tradicional con platos elaborados a base de caza y crema agria.
El origen del escudo se remonta al año 1550, período en el cual la jurisdicción se convirtió en una de las primeras en solicitar y obtener una concesión heráldica real dentro del Reino de Hungría. Aunque el documento original con la firma del monarca y los detalles de la merced no logró conservarse ante los acontecimientos políticos subsecuentes, la existencia y autenticidad del blasón quedaron fehacientemente ratificadas mediante las improntas de los sellos oficiales grabados en esa época, los cuales contenían la inscripción perimetral con el año de otorgamiento. El diseño histórico experimentó modificaciones menores en el transcurso de los siglos, destacándose una revisión cromática aprobada por la Asamblea de la jurisdicción mediante un dictamen institucional emitido en el año 2010, el cual restituyó las tonalidades originales del campo basándose en investigaciones históricas rigurosas.
El blasón se compone de un escudo de tipo tárcsa simétrico con una punta ligeramente redondeada y flancos curvos, cuyo formato sigue fielmente las pautas tradicionales de la heráldica del territorio. En el centro de un campo azul azur claro se dispone una faja heráldica horizontal de plata. Sobre esta faja de plata flota horizontalmente una flecha de color negro orientada hacia el flanco izquierdo. En la parte superior del campo, correspondiente al jefe del escudo, se encuentra suspendida de manera flotante una corona abierta de oro provista de 5 puntas foliadas.
El color azul azur claro del campo heráldico representa la pureza, el aire y la fidelidad de los habitantes de la jurisdicción. La faja horizontal de plata, en conjunción con la flecha negra que se sitúa sobre ella, simboliza al río Zala, haciendo referencia directa a su curso geográfico orientado de oeste a este. Por su parte, la corona de oro de 5 puntas foliadas constituye una insignia de dignidad heráldica, la cual evoca de forma tradicional e histórica el papel de la nobleza local y el orgullo de la comunidad.