16 septiembre 2026

1951. Escudo del Municipio de Camagüey - Provincia de Camagüey - República de Cuba

 






El Municipio de Camagüey comenzó su organización político-administrativa colonial el 2 de febrero de 1514, fecha exacta de su fundación oficializada por Diego Velázquez de Cuéllar bajo el nombre de Santa María del Puerto del Príncipe. Este hito fundacional se consolidó originalmente en la costa norte como uno de los siete asentamientos primigenios de la isla, siendo trasladado definitivamente hacia el interior en 1528 entre los caudales de los ríos Tínima y Hatibonico. Con anterioridad al proceso de colonización hispana, el ejido registraba una densa ocupación aborigen de la cultura taína en la aldea denominada Camagüey, cuyo vocablo prevaleció para la designación contemporánea del territorio. A lo largo de los siglos, la sociedad camagüeyana experimentó notables reconfiguraciones de sus límites y ejido geográfico debido a modificaciones de demarcaciones internas que alteraron su fisonomía territorial. Su devenir estuvo signado por el violento asalto e incendio perpetrado por el pirata Henry Morgan en el siglo XVII, el cual motivó el rediseño de su entramado urbano en forma de un intrincado laberinto de calles estrechas y callejones sin salida para dificultar futuros desplazamientos de fuerzas atacantes en su interior, y la concesión del título oficial de ciudad en 1817 por el monarca Fernando VII. Se localiza en la porción centro-este de la isla. La superficie total es de 6.438 km² y la población se estima en 330.000 habitantes. El núcleo urbano central funciona como cabecera administrativa municipal, articulando un entramado de localidades secundarias. El relieve camagüeyano presenta una configuración predominantemente llana perteneciente a la macroestructura de la llanura de Camagüey-Las Tunas, con escasas elevaciones orográficas aisladas en su entorno. Las redes fluviales están articuladas de forma permanente por los cursos de los ríos Tínima y Hatibonico. La flora camagüeyana sobresale por especies arbóreas y vegetales como la palma real, el guano, la ceiba, caoba y cedro. Por su parte, la fauna local incluye al tocororo, la polimita, el zunzún, sinsote y paloma. Prevalece un clima tropical con precipitaciones estacionales promedio de acumulados variables y oscilación térmica regular. El transporte local y de cargas agrícolas se articula mediante la Carretera Central, redes viales secundarias y líneas ferroviarias oficiales nacionales.


Vista de la ciudad de Camagüey
(Fotografía de https://es.wikipedia.org/)


Los antecedentes de adopción heráldica del territorio se remontan al 1 de enero de 1518, período en el cual el cabildo de la villa acordó notificar formalmente a las autoridades de Santiago de Cuba la adopción oficial de un emblema representativo que se venía utilizando de forma tradicional. La oficialización definitiva de los privilegios heráldicos fue ratificada legalmente por el monarca Fernando VII el 10 de marzo de 1817 mediante la expedición de una real cédula de concesión que formalizaba su empleo institucional. El diseño plasmado responde a la condición de autoría anónima o tradicional de los antiguos miembros capitulares coloniales de la villa.


Plaza del Carmen
(Fotografía de Google Maps)


El blasón presenta un formato de escudo español de boca rectangular con una base redondeada, timbrado superiormente por una corona ducal de oro. La superficie interna de los campos se encuentra estructurada por un fondo de color gules que exhibe tres figuras heráldicas mayores dispuestas simétricamente. El sector izquierdo de azur muestra dos palomas de plata orientadas en pleno vuelo hacia la diestra sosteniendo una antorcha encendida con su pico. El flanco diestro o derecho del paño interno contiene la figura de un perro lebrel de plata dispuesto en posición pasante y asentado firmemente sobre una terraza o base horizontal, sobre fondo de oro. El conjunto exterior del escudo de armas se halla enmarcado y ornamentado de forma simétrica por lambrequines compuestos por hojas de acanto enrolladas en colores azul y rojo.


Museo Ferroviario
(Fotografía de Google Maps)


Las dos palomas de plata con sus respectivas antorchas encendidas simbolizan la paz y el amor recíproco de la comunidad local. El perro lebrel en el flanco diestro representa la lealtad inquebrantable, la hidalguía, el coraje y la fidelidad de los ciudadanos hacia sus instituciones. La corona ducal del timbre superior alude a la jerarquía, preeminencia e importancia administrativa concedida a la jurisdicción por albergar las máximas corporaciones judiciales e institucionales de la comarca. Los lambrequines exteriores formados por las hojas de acanto simbolizan las victorias militares, el mérito y el triunfo social alcanzado históricamente por la población civil.




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